Ayer, 20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas, nos sumamos a las actividades de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), quien celebró en València un emotivo acto para visibilizar las luchas, los derechos y las esperanzas de quienes se han visto forzadas a huir de sus hogares. Bajo el lema «Danza por la paz», la jornada reunió a activistas, organizaciones, personas refugiadas y ciudadanía comprometida en un espacio de encuentro, denuncia y solidaridad.
A través de testimonios reales, intervenciones artísticas y reflexiones colectivas, CEAR quiso poner en el centro la necesidad urgente de políticas de acogida dignas, el respeto a los derechos humanos y el reconocimiento del valor que las personas refugiadas aportan a nuestras comunidades.
En un contexto internacional marcado por conflictos, persecuciones y crisis climáticas, el acto en València fue también un grito por la justicia global y por un futuro donde migrar no sea un riesgo, sino un derecho protegido.










