Cada 31 de julio, el Día Internacional de la Mujer Africana reconoce la contribución de las mujeres africanas a la libertad, la justicia, la paz y el desarrollo del continente. Es una fecha con un profundo origen político, vinculada a la organización colectiva y a la defensa de los derechos.
En julio de 1962, mujeres procedentes de distintos países y movimientos de liberación se reunieron en Dar es Salaam, en la actual Tanzania. Aquel encuentro permitió crear una plataforma común para unir sus luchas contra el colonialismo, el apartheid, la segregación y la discriminación, y para reclamar la participación de las mujeres en las estructuras políticas y en la toma de decisiones. De aquella iniciativa surgió la organización que hoy conocemos como Organización Panafricana de Mujeres. La propia conferencia acordó conmemorar esta fecha cada 31 de julio, un año antes de la creación de la Organización para la Unidad Africana.
Este origen sigue siendo plenamente vigente. Las mujeres africanas han participado de manera decisiva en los procesos de independencia, en la construcción de la paz, en la defensa de los derechos humanos y en la transformación política, económica y social de sus países. Su presencia y su liderazgo forman parte de la historia del continente y de su presente.
La expresión «mujeres africanas» reúne realidades profundamente diversas. África está formada por 55 países, miles de comunidades, lenguas y culturas, y contextos sociales y políticos muy diferentes. Reconocer esa pluralidad resulta esencial para evitar miradas simplificadoras y para entender que cada mujer tiene su propia historia, sus capacidades, sus aspiraciones y su voz.
En 2026, la Unión Africana celebra este día bajo el lema «Acción de las mujeres por un saneamiento seguro, comunidades pacíficas y mejores medios de vida». La elección subraya la relación directa entre el acceso al agua y al saneamiento y derechos fundamentales como la salud, la educación, la dignidad, la autonomía económica y la participación social. También recuerda que la falta de estos servicios afecta de manera especialmente intensa a las mujeres y las niñas.
Desde CIM Burkina nos sumamos a esta conmemoración reconociendo a las mujeres africanas como protagonistas de sus vidas y de los procesos de transformación de sus comunidades. Celebramos su capacidad para organizarse, decidir, crear, liderar y defender sus derechos, y reafirmamos nuestro compromiso con unas relaciones de cooperación basadas en la igualdad, el respeto y la participación.
El Día Internacional de la Mujer Africana es una oportunidad para recordar una historia de organización colectiva y para seguir defendiendo la presencia plena de las mujeres en todos los espacios donde se toman las decisiones que afectan a sus vidas y al futuro de sus sociedades.
Poder para decidir. Fuerza para transformar.
Adjuntamos enlace al manifiesto de las mujeres africanas de Valencia en este díAa.





