Como integrantes de la Coordinadora Valenciana de ONGD
Compartimos la preocupación por el futuro de la solidaridad y denunciamos que las políticas sociales no pueden ser objeto de negociación ideológica. La cooperación al desarrollo no debe utilizarse como moneda de cambio en acuerdos políticos, ya que representa un compromiso con la justicia global y los derechos humanos que debe situarse por encima de cualquier interés partidista
El posible retroceso en las políticas de solidaridad en Extremadura supone una amenaza a la defensa de los derechos de las poblaciones más vulnerables. Se trata de proteger la estabilidad y los recursos de unas acciones que son fundamentales para el progreso humano y social
Desde CIM Burkina nos unimos al comunicado de la Coordinadora Valenciana para que se respeten los avances logrados en materia de cooperación. La solidaridad es un valor esencial de una sociedad democrática y defender la integridad de estas políticas en Extremadura es, en definitiva, defender la dignidad de la cooperación en cualquier lugar. Mostramos todo nuestro apoyo a las ONGD extremeñas en su reivindicación de una cooperación que no dé ni un paso atrás.





