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Cooperativa Mousso Faso

Fase 1 Proyecto CMF (Campaña 2019-2020)

Mejora de la producción agrícola de chufa ecológica a través del empoderamiento de las mujeres cultivadoras de chufa y el uso de metodologías apropiadas al Oeste de  Burkina Faso. Caminando hacia la soberanía alimentaria.

La campaña 2019-2020 (Fase 1) de la CMF comenzó en marzo de 2019 y finalizó en el mes de abril de 2020. Durante todo el proceso se ha contado con el apoyo, supervisión y asesoramiento de la certificadora ecológica ECOCERT.

Los primeros pasos fueron la delimitación y preparación de los terrenos de cultivo. Hubo que cortar árboles que limitaban la productividad del campo. No obstante, en una fase posterior del proyecto se ha procedido a la replantación de árboles. Después se repartieron las hectáreas entre las agricultoras, que comenzaron a preparar el terreno para la siembra en pequeñas parcelas familiares.

Mientras tanto, y con la colaboración de ASFES, se fueron comprando los abonos y semillas ecológicas, así como los materiales y herramientas básicas de cultivo necesarias. Las mujeres recibieron formación intensa sobre técnicas de cultivo ecológicas de la mano de una distinguida consultora agrícola de Burkina, técnicas que practicaron durante la siembra combinadas con sus conocimientos ancestrales y bajo el acompañamiento de la certificadora ECOCERT.

Entre finales de agosto y principios de septiembre las mujeres sembraron la chufa. A su vez, se comenzó a fabricar la maquinaria necesaria para la cosecha. Se fabricaron dos máquinas similares que sirven para tamizar y calibrar la chufa una vez recolectada (consiste en unos tambores de rejilla en los que se introduce la chufa y se les va dando vueltas para que vaya cayendo los restos de tierra, piedras, polvo y chufas demasiado pequeñas). Estas herramientas manuales están basadas en las que antiguamente se usaban en la huerta valenciana.

Antes de la cosecha se compraron otras herramientas y material necesario como sacos, tamices y básculas. También se adquirieron máquinas a tracción animal y 2 bueyes para la extracción y recogida de la chufa. Y por supuesto, se compraron los equipos de protección individual para las mujeres: guantes de cuero, mascarillas y orejeras. Además, se compraron dispensadores de agua que fueron instalados en las zonas de trabajo para asegurar que las mujeres dispusieran de las condiciones adecuadas para el trabajo.

A finales de febrero comenzaron las labores de recolección, etapa fundamental del proceso y de muchísimo esfuerzo físico por parte de las mujeres agricultoras. Esta labor se vio interrumpida a principios de marzo por la pandemia de la Covid-19 y no pudo retomarse hasta mediados de abril. En Burkina Faso también se tomaron medidas y recomendaciones de seguridad para la población, con confinamiento en algunas ciudades, toques de queda, restricción de la movilidad en todo el territorio burkinabé y la prohibición de toda actividad económica que no asegurara las condiciones de seguridad establecidas, entre las que se encuentra el cultivo de chufa, arriesgado para el sistema respiratorio pues la inhalación de polvo puede provocar graves complicaciones en la salud de las mujeres.

A finales de abril la cooperativa terminó las labores de producción de la campaña 2019/2020 con sensaciones muy satisfactorias. Las mujeres recibieron un salario digno por su trabajo y el volumen de chufa quedó a la espera de su exportación. Mediante el envío de fotos y vídeos por parte de ASFES, que está continuamente en el terreno, hemos podido comprobar cómo las mujeres han usado los equipos de protección individual y las máquinas de limpieza y tamizado de la chufa, que les facilitan mucho el trabajo y les protegen en gran medida de la inhalación de polvo y picaduras de insectos.

Por último, a finales de 2020, y gracias al apoyo económico del Ayuntamiento de Valencia, se completó la construcción de un almacén para guardar de la chufa durante la época de selección. También se adquirió y reformó una caseta para guardar las herramientas en la zona de los campos. Estas dos inversiones han sido fundamentales para el correcto desarrollo de las actividades y la consecución de los objetivos establecidos en el proyecto.

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