Esta mañana hemos participado en el Consejo Municipal de Cooperación del Ayuntamiento de Valencia, donde las organizaciones presentes (unas 50 aproximadamente entre presenciales y on-line) hemos trasladado diversas preocupaciones sobre el presente y el futuro de la política municipal de cooperación.
Una de las principales demandas ha sido la recuperación de la financiación destinada a cooperación internacional que se ha ido perdiendo desde 2023. Solicitamos la recuperación del presupuesto para 2027 y que los compromisos asumidos con el sector se traduzcan en decisiones concretas.
También hemos hablado de las convocatorias de cooperación internacional, acción humanitaria y EpDCG. Pedimos información clara sobre sus fechas de publicación y resolución, y señalamos la necesidad de evitar periodos vacacionales como agosto, cuando buena parte de los equipos de las entidades está de vacaciones, lo que dificulta la formulación. Solicitamos que las de 2027 se publiquen a comienzos de año (año electoral) y respondan a una planificación conocida con antelación.
Durante la sesión mostramos nuestro agradecimiento al equipo técnico municipal por su trabajo y su esfuerzo. Precisamente porque conocemos la carga que asume, solicitamos una vez más que se refuerce dicho equipo y que cuente con los medios necesarios para gestionar y evaluar los expedientes adecuadamente.
Asimismo, solicitamos información sobre el plan municipal de cooperación. Además, echamos de menos una adecuada rendición de cuentas sobre el trabajo realizado y solicitamos que esta cuestión se aborde en un nuevo pleno en septiembre.
En materia de acción humanitaria, valoramos que se haya puesto en marcha una convocatoria por el terremoto en Venezuela.
Por último, denunciamos que ni el Pleno del Consejo ni la Comisión Permanente del mismo se convocan en tiempo y forma conforme establece el reglamento. Esta situación se prolonga desde hace años, pese a que las organizaciones venimos reclamando reiteradamente que se respeten los plazos y la periodicidad previstos para que la participación sea un hecho y evitar que el Consejo se limite a un puro trámite.
La cooperación municipal necesita recursos, diálogo y voluntad política para funcionar como una verdadera política pública.





